Guzman de Alfarache y la novela moderna

Reúne este libro quince ensayos dedicados al humanismo
reformista de Mateo Alemán, intelectual comprometido
avant la lettre , y centrados en la «poética» subversiva
del Guzmán de Alfarache. Desde diversos enfoques (textuales,
contextuales, intertextuales), estos estudios reivindican
el inconformismo y la modernidad, tanto ideológica
como narrativa, de una ficción atalayista que a la trayectoria
vital de una «persona ni buena ni mala» confiere
la universalidad de la condición humana.
La relectura de la Atalaya que se ofrece aquí obedece a una
coherencia nueva : interpretar la patética «confesión»
de Guzmán, no desde la certeza de su liberación final,
sino a la luz de su probable permanencia en las galeras,
situación discursiva ésta que induce a revisar no pocas ideas
sobre la «poética historia» del galeote-escritor, empezando
por la mediación creativa del lector (interno o extraficcional)
y la finalidad de las reflexiones morales que se le dirigen.
No en balde este «discurso» va ordenado
desde el desenlace de una «fábula» anclada
en el deseo de «alcanzar algún tiempo libertad».
En ese sentido, confortado por el conflictivo atalayismo áureo
y la preceptiva del Pinciano relativa al «fin miserable
del poema», la epopeya tragicómica de Guzmán - mezcla
menipea de «estilos» a la medida de la compleja psicología del
personaje - rebasa con creces los confines del «género
picaresco». A juzgar por la apasionada recepción de la obra
por Quevedo, Cervantes y Gracián, el Guzmán venía
a ser un «libro» rupturista que marcaba un hito decisivo
en la historia de la novela realista moderna.